Debo admitir, que muchos de mis problemas con otras personas, y a la larga, conmigo mismo, se deben a que me equivoco con quien establecer la comunicación. En lugar de acercarme al sujeto en cuestión, plantear mi conflictiva, o mis sentimientos, y hablar, expresando mis puntos de vista y las preguntas que giran dentro mi psiquis; lo que hago concientemente(y no tanto), sin planteármelo como un omnipotente error, es resolver la situación(que pide a gritos una interacción sincera con el otro) conmigo mismo. Es decir, que respondo las preguntas con lo que creo saber del otro, convenciéndome de que de seguro las respuestas que me dará serán las que yo he armado emocional e ingenuamente desde mi subjetividad. Entonces no confronto, no pregunto, sino que supongo, invento, y lo peor de todo……creo en esto con certeza!. Entonces, mi propia omnipotencia me hace caer en el lugar de la adivinación, para evitar la confrontación (que no significa pelea), el dialogo. Tanto es el miedo a escuchar lo que el otro tiene para decir? Es el temor a estar equivocado lo que me aleja del otro y me encierra, cada vez mas, dentro mi ego?Creo que no dudar de mi propia e omnipotente razón que he construido (tan emocionalmente que muchas veces ronda lo irracional), puede costarme muy caro, puede costarme un vínculo, otra relación.Y si entonces, el enojo que proyecto hacia los demás, lo dirijo hacia mi ego?, para gritarle con fuerza: no tenes la capacidad, ni te convendría tenerla, para saber que o como piensa el otro! No con la seguridad necesaria! Seria un gran pasó dejar de adivinar, predecir y controlar, el contenido de la subjetividad ajena. No solo nos perdemos de la valiosa y nutritiva interacción y comunicacion, sino que además nos entorpecemos a nosotros mismos siempre con el mismo bagaje de ideas y conclusiones, sin renovarlas y actualizarlas con otro; por que así como nosotros cambiamos, también lo hacen los demás. Para bien o para mal, siempre hay cambios. Evolución o decadencia, no hay estaticidad.
Creo que cada vez que tengo que hablar con alguien y me digo: “ya se lo que me va a decir”, debo pensar y reflexionar acerca de dos variables. Una es que la subjetividad del otro es un terreno tan amplio y complejo que difícilmente pueda saber con exactitud lo que el otro tendría para decir. El otro punto, para cuando ya hemos repetido el dialogo y la interacción verbal siempre con el mismo resultado, es que deberíamos plantearnos que es lo que estamos haciendo con nuestra forma de expresión para que el otro responda siempre de forma similar. Quiero decir, evaluar el que(contenido de lo que se dice, lo verbal) y el como(Forma de decirlo, tonos de voz, expresión facial, postura, volumen de la voz, gesticulaciones) del discurso para determinar que es lo que “yo” hago para obtener siempre la misma respuesta del otro. Para los casos en que el de enfrente tiene un rigidez tal que cualquier modificacion personal es inútil, poco se puede decir, tal vez deberíamos gastar saliva en otro oídos. Si el vínculo es significativo, flexibilizarse tanto como uno pueda, para romper con el molde rígido de respuesta del otro, programados por sistemas precarios del pasado.Pero para los casos en que mi modificacion de expresión da la posibilidad de favorables resultados, es importante que recuerde: la forma en que digo las cosas, es generalmente mas importante que lo que digo, que el contenido; ya que será mi no verbalizad la que despertara el mayor caudal emocional del otro, ya sea para favorecer o entorpecer la comunicación. Mejorando la habilidad de comunicacion con los demás, mejora la comunicacion conmigo mismo.Recordar: Un abrazo también es comunicacion, y tanto o más efectivo, que el discurso que con tanto empeño armamos.Cuantas veces manipulo la conversacion para obtener del otro un cariño, una muestra de afecto? Cuanto mas simple es dar un abrazo?

